domingo, 29 de noviembre de 2009

Últimas novedades ...

Han pasado hartas cosas desde mayo ...

En primer lugar, desde junio que ya no salgo más con mi amigo rati. Se puso demasiado pasado a películas, y me ocultaba lo que sucedía en su vida personal y profesional; como si todo fuera una gran misión secreta, más aún después del reportaje de denuncia de Contacto. Más encima me hacía esperar mucho rato de noche en Viña cuando nos juntábamos y me empezó a dar miedito, además de lata ... si no era pa tanto el fanatismo de verlo. Pa peor, según él su auto estaba malo, así que tenía que venirme sola a mi casa, tomando 2 colectivos ... demasiado para una relación sin nombre y en la que yo sentía que la confianza no era mutua. Así que, telefónicamente, le dije "Adiós con tu cuerpo". De vez en cuando me deja mensajes en messenger o me manda correos pa saber como estoy, que obviamente no responde. ¿Serán para que no me olvide de su existencia? jaja, que egocéntrico!!

Lo otro importante es que en junio quedé sin trabajo, y ese proceso también fue extraño. Porque cada vez que se licitaban proyectos y elaboraban el listado de profesionales, me tenían muy bien considerada, estaban felices con mi trabajo y querían que trabajara con ellos casi hasta la eternidad. Y de un día para otro ya no fue así ... esto tendría lógica si hubiese realizado mal mi trabajo, me hubiera desempeñado en algo de manera deficiente o me hubieran pillado en algo muy incorrecto. Pero era todo lo contrario, incluso al nivel de ocultar las deficiencias de la institución ante los evaluadores y "apagando incendios" cada vez que fuese necesario, absolutamente comprometida.

Pero esta salida "no oficial", porque no hay contratos de por medio, también tuvo otras 2 víctimas, con las cuales yo trabajé directamente, y de las que no podría dudar personal ni profesionalmente. Infiero que nuestro único pecado fue hacerle ver al gerente que uno de sus coordinadores cumplía sus funciones de manera deficiente, recargando nuestras labores que ya son cansadoras y múltiples. Y ni siquiera fue con mala intención, si no para que hablara con él, de manera que no se viera afectado el normal funcionamiento y avance de los proyectos.

Este mundo es tan extraño, que el gerente lo prefirió a él, demostrando su machismo y su incapacidad de diferenciar que una cosa es ir todos los días a la oficina a darse una vuelta y a "reportarse" y otra cosa es realizar una labor impecable en terreno, que es donde se ejecuta lo realmente importante, siendo nosotras incluso reconocidas por la institución que supervisa y entrega los fondos.

Se entiende que viví muchos días de impotencia y rabia, ya que no podía entender que no se diera una explicación directa y a la cara de mi salida. Al final lo dejé a la justicia divina o que las cosas cayeran por su propio peso. Las secretarias aún me extrañan, ya que tenía una muy buena relación con ellas y tampoco les parece bien la manera en que se han hecho las cosas en su lugar de trabajo.

Estaba en eso, cuando mi mejor amigo me llamó pa invitarme a participar de un "pituto" del cual él era parte. Esto consistía en ejecutar un proyecto de la Junaeb, dirigido a jóvenes de educación media. Me pareció interesante, porque representaba un aporte monetario, - aunque pequeño en comparación a mi ingreso de meses anteriores - y la posibilidad de ampliar mi experiencia con otro tipo de usuarios, en términos de perfil y edad.

Este nuevo trabajo significó 3 meses de conocer jóvenes interesantes y otros no tanto, algunos sorprendentes por su madurez y decisión frente a la vida, la claridad en sus proyectos educativos y vitales y la cantidad de cosas relevantes que se puede conversar con ellos. También me reí mucho, me divertí con sus ocurrencias y sus talentos. Compartí sus emociones y aprendizajes. Al final, el mayor pago eran sus palabras de agradecimiento y el crecimiento que eran capaces de lograr en 3 días, en parte gracias a nuestra pequeña ayuda y habilidades que estaban un poco ocultas en ellos/as y tuvieron la valentía de desarrollar.

También rescato el haber tenido la posibilidad de trabajar con amigos/as y conocer más a personas que había visto en la Universidad, pero con las cuales no había compartido en profundidad. Con ellos/as compartimos jornadas de trabajo, experiencias, comidas y viajes eternos a comunas como La Cruz, La Calera, San Felipe y Petorca. Además de la última semana en Chillán, donde las personas están llenas de cariño para entregar, con una pureza de corazón que no pensé que aún existía.

En cuanto a la salud, me empecé a enfermar muy seguido del estómago, así que fui al médico general. Y me mandó a hacer una panendoscopía, que es toda una experiencia, porque estás despierto, pero con el sedante que te inyectan (llamado Dormonid) no te acuerdas de nada después, ya que es un "Hipnoinductor en anestesiología". Al final supe que tenía una gastritis producida por una maldita bacteria llamada Helicobacter Pylori, que según el médico, si no es tratada a tiempo puede derivar en un cáncer estomacal. Lo bueno es que no tengo úlceras, pero lo fome es que estuve un mes con tratamiento, el cual incluía 2 semanas con antibióticos y trabajar con sensación de debilidad y hambre en cantidades industriales, además de gastar 100 lucas entre la consulta, el examen y los medicamentos.

Rescatando el lado positivo, decidimos no salir los fines de semana con mi pololo, ya que no me sentía muy bien y había cosas que no podía comer y tomar. Después de ese mes, nos quedó gustando quedarnos algunos fines de semana regaloneando en la casa, viendo películas o algunos programas del Animal Planet, entre perros y suricates.

Ya en el aspecto más frívolo, con mi pololo nos entregamos al "ritmo y sabor" de La Noche, y los vimos en El Huevo. El guitarrista, Jorge Desidel, me miró por un segundo, con su carita de coqueto, y tuve mil sensaciones en un segundo jaja. Vi el reality sólo por él ... tiene algo que me encanta y no sé explicar.

En cuanto a mis antiguos amores platónicos, fui parte de esa histórica jornada del 30 de octubre en el Estadio Bicentenario de La Florida, con uno de mis grupos favoritos de la niñez/adolescencia: Faith No More. Primera y única vez que se me eriza todo desde el primer acorde, casi siento que me desmayo y me quedo sin voz, de puro cantar todos los temas. Ese es uno de los episodios más recordables y notables de este año.

Ahora estoy nuevamente en búsqueda de trabajo, he ido a un par de entrevistas y recibido datos de personas que me quieren, pero cuyo resultado no ha sido positivo. Me encuentro nuevamente en la incertidumbre de cual será mi futuro laboral, si seguiré en esta región o me trasladaré a otra.

Hasta he llegado a pensar que si de aquí al próximo año no consigo pega estable, me dedico a estudiar alguna carrera del área de la salud, que sea rentable, aunque me endeude con un banco. Podría homologar las 6 temporadas de Dr. House, porque entre la serie y mis visitas a distintos médicos, algo he aprendido del tema jaja.Justificar a ambos lados

martes, 5 de mayo de 2009

Volví!!!!

Sinceramente, pensaba que como había dejado botado mi blog, mis lectores ocasionales también se habían aburrido de pasar sin encontrar novedades. A partir de los comentarios de febrero de este año, pude ver que no fue así.

En un año pasaron demasiadas cosas. Y no pude evitar remontarme a un escrito anterior con fecha 12 de junio de 2007. Esa vez estaba angustiada por mi falta de libertad y la cantidad de cosas que no me atrevía a hacer de puro tímida o sobreadaptada a las normas de mi mamá.

Fue bueno darme cuenta que había avanzado respecto a ese punto.

Ahí contaba que siempre había soñado con cantar en un local ... Y lo hice!!! Por 6 meses fui vocalista de un grupo de estilo "indie rock" y recibí bastantes buenos comentarios, respecto a calidad vocal y performances varias. Canté en varios locales de Valparaíso y hasta en un escenario en la Feria Caupolicán de Gómez Carreño. Tenía mi fans club (no oficial) y todo jajaja. No me pagaban eso sí, pero reconozco que lo pasé bien y conocí un montón de personas, integrantes de otros grupos y amantes de la música ... Todos agregados a Facebook.

Claramente el sistema de ensayos y tocatas implicaba salir y volver tarde a mi casa algunos días de la semana, lo que me trajo problemas con mi mamá (recuerden su perfil autoritario y sobreprotector).

A partir de esto, y otros problemas, decidí irme de la casa. Económicamente era posible, ya que no tengo contrato pero tenía 2 proyectos asegurados por 8 meses y la plata alcanzaba para arriendo, alimentación, gastos básicos y recreación. Además debía considerar la compra de cosas tan básicas como hervidor de agua, basureros, ropa de cama, papel higiénico y todo lo que usas en el baño.

Se imaginarán que mi mamá pasó por 3 etapas ante esta decisión:
1. Al comienzo no me creyó, pensando que era otra pataleta, con la rabia del momento.
2. Cuando vio que había encontrado una pieza para arrendar y me iba en 2 días más, me cobró sentimientos y me chantajeó emocionalmente; con frases como "Claro, como ya me sacaste todo el provecho que podías, me dejas botada. Total ahora tienes plata, después que te pagué la Universidad y te alimenté todos estos años"
3. Al ver que igual la visitaba y la llamaba, se resignó ...
Incluso visualizó que yo había crecido y podía vivir sola sin autodestruirme. Ahora tenemos una relación de 2 personas adultas, aunque de vez en cuando se encarga de recordarme que es "mi mamá y no mi amiga" ... Yo la dejo no más, a estas alturas ni le discuto, total, hago lo que quiero.

Hasta mis amigos estaban sorprendidos de mi decisión, ya que fue repentina y el único que me acompañó en parte del proceso fue mi pololo, con parte de la mudanza y el apoyo emocional.

En ese tiempo conocí gente nueva, tuve que aprender a hacer cosas tan simples como comprar de todo en el supermercado, cocinar nutritivamente y con poco tiempo, cuidarme sola cuando estaba enferma y hacer aseo ultraminucioso. No sabía que podía ser tan buena dueña de casa, hasta me obsesioné con los virus y bacterias y procuraba matarlos todos. Por lo menos el 99,99% de ellos, jajaja.

La primera semana fue difícil, igual extrañaba a mi mamá, la gata, el departamento en el que había vivido casi 26 años y todo ... Las primeras noches dormí poco y mal y a veces lloraba de pura nostalgia. A la primera tontera, como que no salía agua caliente por la ducha, o me corté un dedo o se descosió algo, pensaba que si aún viviera con mi mamá esas cosas no me pasarían. Pero quería vivir ese proceso sola.

Me consolaba pensando que ya no tendría restricciones para los ensayos y las tocatas, ya nadie me estaría llamando a las 11 de la noche para decirme que ya es tarde y que me tengo que ir. Ya no tendría que hacer méritos para salir los fines de semana y ahora sí podría ir a todas las tocatas, cumpleaños, paseos y juntarme con mis amigos/as sin estar mirando el reloj. Era como estar viviendo la adolescencia, pero con plata.

El primer mes salí un montón, y como no estaba acostumbrada a carretear sin horarios, terminaba súper prendida y cerrando todos los locales. Hasta haciéndome amiga del animador de un local jajaja. Además el primer mes tenía súper poco trabajo y me iban a pagar igual.

Después ya me tranquilicé, porque empezó el trabajo de verdad, con muchas salidas a terreno por todo Viña, con levantadas temprano pa cumplir las metas; y no hay cuerpo que aguante. Ahí empecé a disfrutar el hecho de llegar a la casa y no tener que contarle a nadie como me fue, tener mi espacio y hacer lo que quisiera ... aunque sólo fuera acostarme a ver maratones de Los Simpsons o alguna película.

En algún momento, el hecho de tener 2 trabajos fue un obstáculo para mi "vida artística". Recuerdo apareciendo en estado de bulto a los ensayos, cansada de andar en terreno, llenando fichas, formularios y demases, además de asistir a reuniones y hacer documentos. Empezaron a salir tocatas en días de semana, y eso significaba correr y maquillarme en el colectivo mientras me comía unas galletas toda apurada. Incluso un día me arranqué de la pega en la tarde ... Además el guitarrista/líder suspendió 2 tocatas y ni me avisó.

Decidí que ya era demasiado sacrificio y que ya había cumplido mi sueño ... si tampoco era pa dedicarme a eso...

Como todo en mi vida, la independencia también me duró 6 meses.

Corría el día 14 de febrero de este año. Con mi pololo habíamos salido el viernes 13, hicimos un tour por los locales cercanos al lugar donde vivía y nos acostamos muy tarde. Por consiguiente, nos levantamos muy tarde y decidimos almorzar en la casa de sus papás. El plan era que él lavara su ropa, cocináramos algo, almorzáramos y de ahí bajáramos al Homecenter para comprar unas cajas plásticas con ruedas para guardar algunas cosas que me ocupaban espacio. De ahí volveríamos a mi pieza e iríamos a Valpo para celebrar el día de los enamorados. Incluso nos íbamos a juntar con una pareja de amigos.

Hasta ahí todo bien ... Pero llegamos a la mi pieza como a las 22 horas y me encuentro con la luz encendida, la puerta rota y la chapa de seguridad arrancada entera y en el suelo. Ya en el interior, estaba todo revuelto, me habían robado una maleta, una cartera y una chaqueta. En la maleta estaban muchos documentos importantes, mi ropa interior, mi entrada para Radiohead , como 200 lucas y muchas cosas personales. En la cartera había objetos que sólo me servían a mí, como mis lentes ópticos (que tuve que mandar a hacer de nuevo) y la chaqueta era una de mis favoritas, porque me había acompañado en la mayoría de mis tocatas rockandrolleras y carretes varios. Además era muy estilosa, y eso que sólo era del Líder.

Mi primera reacción fue pensar en las tarjetas y documentos bancarios que tenía que bloquear, lo cual hice por teléfono. Después decidí ir a la PDI y devolverme a mi ex casa. Proceso en el que nuevamente me ayudó mi pololo, ya que hicimos la mudanza express en el auto de su papá. Ahí volví cual "perro arrepentido" a mi casa, con el trauma post robo, durmiendo como el forro 3 noches seguidas y haciendo puros trámites en la Fiscalía (pa que al final la causa nunca saliera de ahí) y haciendo trámites de desbloqueo ... que recién hace 1 semana pude terminar en el Banco Estado.

Lo bueno es que mi mamá ya se rindió de sus normas intransigentes, horarios de llegada y tonteras innecesarias a mis 26 años. Ahora salgo el día viernes en la noche, y no vuelvo hasta el domingo a la hora de almuerzo. Y si sale alguna cosa en la semana, me quedo afuera o me vienen a dejar.

Lo otro que no esperaba en mi vida, y que surgió a partir de "los hechos delictuales", es que me hice amiga de un detective. La verdad es que de chica veía los Archivos Secretos X, Brigada Escorpión (con Álvaro Escobar) y puras series gringas de policías, así que las 2 veces que hemos ido a locales de Viña me siento toda protegida, casi con un manto de inmunidad. Porque sería el colmo que me robaran o asaltaran si ando con él, o no?

Además debo reconocer que me pasan cosas (dígase fetichistas) con la chaqueta, la placa, las esposas y esas frases tan rudas como: "las manos en la cabeza, hueón". Incluso, la única vez que he estado en la posta me mejoré de la gastritis de puro ver al rati más rico de todo el universo, porque el pantalón le quedaba perfecto y de cara era un dios ... ¿o habrá sido una alucinación producto de la deshidratación?

Pero no podría dejar de ser "sólo mi amigo", porque ya me di cuenta que no sé si aguantaría tanto "turno" y llamada a las 4 de la mañana para ir a perseguir delincuentes. Esto de que sirvan a "la institución" los 365 días del año es incompatible con mi estilo posesivo y mi búsqueda constante de la exclusividad. Definitivamente prefiero a esas personas que trabajan en una oficina con dirección definida y con horarios fijos. Lo cual es egoísta de mi parte, ya que mi trabajo tampoco es muy predecible.

Otro de mis sueños era viajar ... Y lo hice!!! Aunque sólo fue hasta la IV región, fue entretenido ir con mi amigo/pololo, porque él tampoco conocía mucho. Hasta encontramos un local de culto con wurlitzer (y combinados cabezones) y volvimos con muchas fotos: de La Serena, la Cruz del 3er milenio de Coquimbo, el Observatorio astronómico Cruz del Sur de Combarbalá, la mina de Combarbalita, Montegrande, Vicuña, Ovalle, Los Vilos y alrededores. Espero que sea el primer viaje de muchos ...


martes, 22 de abril de 2008

Actualización express

Me acabo de dar cuenta que hace casi 2 meses que tengo el blog absolutamente botado. Alguien se preguntará que he hecho durante todo este tiempo. Trataré de tener capacidad de síntesis, aunque sea una vez: (por lo que dejaré fuera varios detalles y acontecimientos)

1. En febrero y marzo estuve ultra ocupada con las últimas etapas de seguimiento y evaluación del proyecto en el que estuve trabajando, acto de cierre incluido, con fotos y señoras emocionadas que hacen regalos, de puro agradecimiento. Lo que me hace entender y recordar una vez más por que elegí estudiar Trabajo Social y dedicarme a eso, en vez de estudiar una ingeniería súper rentable y complicada en la Sta. María.

2. En abril entré a trabajar a la pega más corta de mi vida. Decidí estar media jornada, después de varios correos electrónicos, negociaciones, reuniones, papeleos varios y promesas interesantes. El asunto es que la pega significaba pasar desde un "circo pobre" a una institución con estabilidad horaria, lugar y días definidos de trabajo. Sin jefes hinchadores que me estuvieran llamando a cada rato mientras carreteo o un domingo en la tarde, interrumpiendo mi siesta post caña. Además "le llevaba" viajar por todo el país, e incluso alguna posibilidad de conocer España, Portugal e Italia. Y retomar mis conocimientos metodológicos, que están perdidos en alguna carpeta u archivo oculto en mi cabeza.

Después de estar 5 días app. haciendo cosas "tan interesantes" como armar carpetas de archivos en el computador, mandar documentos editados por MSN a mi compañera de trabajo y ocupar a full la corchetera y la perforadora ... (pa eso estudié 5 años, jajaja) me llega un mail de mi compañera de trabajo, a la que estaba ayudando con mi mano de obra, contándome que la institución no tiene plata pa pagarme y detuvo los contratos a honorarios, además de que no podría ir a cargo de los viajes, ya que querían a una persona con grado académico de doctorado. Si querían un Doctor, yo les podría haber sugerido a Dr. House, o algunos de los doctores de Nip/Tuck ... ujujuju. Al cabo que ellos se lo pierden, y ojalá me paguen los días trabajados a fin de mes.

3. El mismo día que me enteré de mi nueva situación de cesantía, por fin nos hicieron la famosa y tramitada ceremonia de titulación en la U. Un poco añeja, estamos casi a punto de jubilar ... por lo menos yo di el examen de grado en diciembre del 2006. La verdad es que lo mejor fue estar una mañana entera buscando ropa formal, porque me veía de lo más glamorosa con mi falda tubo color gris marengo, mi polera roja escotada y mis botas largas café moro ... pucha que sé de moda ahora, antes con suerte reconocía los colores básicos y sólo usaba bototos, jajaja.

También fue entretenido volver a comportarse "como quinceañeros", todos unos alumnos desordenados y jugosos. Como es mi costumbre, me senté rodeada de puros hombres y nos dedicamos a reírnos 2 horas de quien estuviera arriba del escenario o de puras tonteras incoherentes, dentro de toda la formalidad.

4. En abril también fui al cumpleaños del papá de mi pololo, que estaba lleno de puros viejos cuequeros y guachacas, que le pegó mil patadas a cualquier carrete en el que haya estado. Realmente era admirable la capacidad de los invitados para pasarlo bien sin tenerle miedo al ridículo y sin importar lo que piensa el resto, sólo disfrutando hasta de lo más simple. Por mi parte, estuve como una semana emocionada por haber bailado varias cuecas con un campeón comunal, y que más encima me haya dicho que tenía la coreografía, el ritmo y no sé que más (el ron no me permitió tanta retención de ideas). Sentí que no ando tan perdida, pese a que no tengo técnica. Incluso me di el lujo de crear un nuevo estilo: la cueca reggaeton, jajaja.

5. Recibí varios "piropos creativos" como:
- ¿Escucha la sirena de incendio? Es por su culpa, porque me estoy quemando por dentro cuando la veo.
- ¿Le puedo hacer una pregunta? ¿Cómo lo hizo para ser tan "preciosars"?

6. Durante mi primera semana de trabajo con horarios, hice un megatour carrete 2008, que duró 4 días y le incluyó:

Martes: Reencuentro con una ex compañera de colegio. No nos veíamos desde el 2000 y hace poco retomamos contacto vía fotolog-blog-MSN. Ese día el aperitivo fue en el Café del Poeta, el plato de entrada en el Barposeía, el plato fuerte en Máscara (con mi ex compañera enyegüecida con Error, grupo tributo a Joy Division, y sacándonos fotos hasta en el baño) y el postre fue en Pagano ... Aunque no lo crean sólo a los 25 conocí Pagano ... nunca es tarde. Y más encima me encontré con otra ex compañera, pero que con cueva me saludó ... se habrá urgido pq la vi? jajaja.

Miércoles: Viaje relámpago a Santiago. Incluyó tomar once con sándwich vegetariano en el Bierstube (Merced), tomar mojito en el Diablito (Lastarria), un jugo de frambuesa en El 125 (Barrio Bellavista) y bebida y chela en ... el mítico Tututanga!!! Que es algo así como un centro de reunión de pelaos flaytes y rucias con mini de mezclilla y botas blancas. Para los que no han ido, les contaré que tocan puro reggaeton, salsa y cumbia. Más algunos temas en español e inglés, puestos por un DJ con cero sentido de las mezclas. Pero reconozco que me sabía casi todos los reggaeton (hasta con el nombre del intérprete) y las salsas, y que en ese local se me pasó todo el sueño post carrete de martes y levantada temprano, más viaje de 2 horas en bus. Me las bailé todas y sólo nos fuimos al depto pa no amanecer tan destruidos en la mañana.

Jueves: Unas chelas en otro local flayte, pa no perder la costumbre, pero esta vez en Valpo: el Keops. De ahí terminamos en Pagano con mi amigo. Pero esta vez lo pasé mucho mejor, ya que era la noche de "Placeres Culpables". Fue notable bailar y cantar todas esas canciones que escuché por años por culpa de mi mamá, que es auditora fiel de Radio Portales AM jajaja. Además tiraban burbujas, que yo en mi eterno jugo trataba de atrapar. Y salió un travesti vestido de gatúbela bailando en la barra una canción de Amanda Miguel (El gato y yo). Nada más diré que me parecen notables los sillones del segundo piso. Y en una rápida encuesta por MSN, me sugirieron que esos sillones servían pa ahorrar el motel y que debía ir ataviada con falda cortita, jajaja. Todavía no lo puedo comprobar ...

Viernes: Reunión con 2 de "las ridículas" (mis amigas que conozco desde 1º básico) y mi pololo. Fuimos al Bitácora y terminamos en el Canario, tomando chelas y conversando hasta que nos echaron del local.

7. Tb tengo un amigo nuevo, con el que nos juntamos a puro conversar y filosofar sobre la vida, acompañados de sus "wenas chelas", además de reírnos de las tonteras más increíbles. Como todavía está en la U, y le queda pa rato, nunca tiene plata pero sí mil historias. Se me había olvidado que se podía pasar bien como con 3 lucas toda una tarde o toda una noche. Ya me había acostumbrado a depender del estilo de vida de ricos y famosos y no me acordaba de esos "almuerzos" de coliza peruana con mortadela lisa y bebida alternativa, o de esas eternas tardes de chela, en las que se podía tomar miles de Bálticas "aportando" con sólo una gamba, jajaja.

¿Será que me dio nostalgia de la vida universitaria? ¿O estaré pasando por una etapa de regresión emocional en mi ciclo vital y quiero volver a la adolescencia?

domingo, 24 de febrero de 2008

Mi amigo Edo

Cuando empecé a escribir en este blog, me autoimpuse algunos límites, como "no hablar de mi vida privada" o afectiva, además de no involucrar o mencionar los nombres de mis amig@s o cercan@s. Se supone que construí este espacio virtual casi con motivos terapéuticos para no caer en la desesperación que provoca estar años estudiando y después buscar pega sin resultados positivos, casi a punto de perder las esperanzas.

De a poco me he ido soltando, además de ampliar mi círculo de lectores y lecturas, más allá de las personas con las que mantengo un vínculo físico.

Por lo mismo, creo que este es el momento preciso para hablar de mi amigo Edo, bautizado e inscrito por sus padres como Eduardo.

Nos conocimos hace 7 años, cuando entramos a estudiar una carrera que nunca terminamos ni ejercimos: Periodismo en la UPLA. Pero el año que compartimos clases, chelas, conversaciones y trabajos en grupo fue suficiente para establecer una amistad que se prolonga y fortalece hasta el día de hoy, pese a que yo seguí en la región y él se trasladó a Concepción.

Nunca perdimos el contacto, ya fuera a través de correos, MSN o el juntarnos en sus vacaciones de invierno y/o verano. Y ahora que volvió nos vemos cada vez que nuestras trabajólicas y académicas vidas lo permiten.

Lo más notable de esta amistad es que aún no perdemos la capacidad de inventar puras tonteras ñoñas pa reírnos, como cuando abreviábamos los nombres de los profes o dibujábamos al hijo chico y cabezón del jefe de carrera, que al final casi terminó en un cómic.

Ahora que estoy haciendo esta retrospectiva me doy cuenta que "el secreto del éxito" de nuestra relación es que ambos somos una extraña mezcla de ñoñez y carrete. Aún me acuerdo que además de tomarnos unas chelas en el clásico Roma, fuimos por mucho tiempo a un local que ya no existe, que se llamaba "El Barco" y quedaba en la calle Chacabuco, más conocida como "Cashabucors" ... aún no puedo creer que consumiéramos tanta "Doragua", todo porque estaba en oferta. No sé como me aguantó mi pobre hígado.

En cambio ahora evolucionamos, gracias a que por lo menos económicamente ya nos independizamos. Cambiamos la Doragua por Heineken o Austral, y los sucuchos por el Pizza Hut, el Colmao y otros locales de Viña o Valpo. Aunque igual nos baja el flayte que llevamos dentro y hemos terminado en otros sucuchos como el Quijote o comiendo 3 completos en luca en las picadas de Agua Santa o Pedro Montt.

Además a los dos nos gusta demasiado ir al cine, pero antes nos alcanzaba sólo pal Cine Arte (lo que no es malo tampoco), pero ahora nos podemos dar el lujo de ver la cantidad de películas que queramos, en la sala, horario y día que queramos. La última que me acompañó a ver fue "Sweeney Todd" y estuvimos como una hora alucinando insistentemente con la estética de Tim Burton, llegando a la conclusión de que los colores eran tan vivos que pareciera que tienen textura. Además de discutir aspectos ñoños como la relación de Helena Bonham Carter y Tim Burton, la edad de éste último o el año de filmación de la Leyenda del Jinete sin cabeza y del resto de la filmografía que había hecho Burton o las películas en las que ha actuado Johnny Deep.

Otra cosa que nos une, además del cine, es la comida. Todavía me acuerdo cuando me invitó a su casa y nos compramos un pie de limón grande, el que devoramos casi entre los dos en una pura tarde. Es raro encontrar un hombre que le gusten tanto las cosas dulces ... además de las pizzas raras que armamos en el Diego Pizza o las tortas del Pizza Hut.

También me entretiene su falta de sentido del ridículo y de la vergüenza, que yo tampoco tengo ... al punto de cantar a todo volumen canciones de Emmanuel y Myriam Hernández por la Avda. San Martín, con coreografías y todo. O descubrir en un local que en el fondo nos gustaba el hip hop y nos sabíamos todas las canciones de Black Eyed Peas. O que no le de vergüenza que entre todas las rarezas que tiene en su Ipod están algunos temas reggaeton o de Six Pack, jajaja. O cantar al unísono la canción de Segurito y el Gato Joe.

Lo otro es que en una misma tarde podemos pasar desde la conversación más densa- conceptual - laboral - metodológica, paradigmática y estructural funcionalista hasta lo más frívolo, como los anti galanes de Amor Ciego o la tontera que estén dando en la televisión en ese momento.

Además es extraña nuestra manera de relacionarnos, con una honestidad casi descarnada, al punto de decirnos las peores pesadeces y ofensas, sin enojarnos o sin estar pensando en como reaccionará la otra persona. Debe ser que compartimos una manera diferente de demostrarnos el cariño. Cualquiera que nos escuche pensaría que estamos en la peor discusión o que nos odiamos profundamente. Lo más suave que me dice es que soy flayte o me fijo en puros flaytes. Pero también es uno de los pocos hombres que halaga mi look sin alguna intención o interés. Se fija en mi pelo, mis zapatos, mis chaquetas, poleras y todos mis cambios de look, y no tarda en clasificarlos: de trabajadora social, de pokemona, de profesional, de rockera, etc.

Aún está pendiente nuestra salida a bailar, postergada por tantos años. Espero que pronto se concrete ... Cuando resulte les cuento como me fue.

Me acabo de acordar que una vez sí bailamos ... Nos juntamos en Valpo, nos tomamos muchas chelas en el Quijote y le conté que hacía poco había ido al Ascensor a la Luna, más conocido como el Bar Guachaca. Se entusiasmó con el concepto, la música y la posiblidad de tomar terremoto, así que terminamos ahí, puro dando jugo. Me propuse enseñarle a bailar cueca y pa eso utilicé a un pobre hombre que andaba con su señora y su hijo y que según mi amigo se parecía a Joaquín Lavín. Lo pedí prestado y le dije al Edo que nos observara y aprendiera ... entre el copete y nuestra continua tontera terminamos bailando cueca y hasta vals chilote, onda "El gorro de lana" y "El chilote marino". Eso tiene que haber pasado en septiembre del 2006, un día antes de mi cumple, en una celebración adelantada.

domingo, 10 de febrero de 2008

Verano: ¿Sol, playa y arena?

¿Que es eso? Lo único cierto pa mí es que hace calor, y "la tiyible calore" ... o "puro calorshshs". Con esto de los trabajos por proyectos y a honorarios no tengo idea lo que significan las vacaciones, el único sol que he conocido estos meses son los de Placilla y Playa Ancha en mis visitas a terreno.

Ni siquiera había tenido tiempo pa escribir ni pa ver todos los capítulos de Dr. House que estuve bajando en diciembre. Todo por estar pasando por un intenso y extremo período laboral, social y emocional.

De partida, a 2 días que terminara el 2007 llegó de visita un primo de 14 años que venía a conocer "el Año Nuevo en Valparaíso" y además aprovechar sus escolares (y envidiadas por mí cada vez más) vacaciones porque tampoco conocía la ciudad. Así que por un mes tuve que sacar todas mis habilidades y talentos ocultos, de tipo pedagógico, turístico y maternal.

Lo tuve que pasear por Valpo, onda muelle Barón, Torpederas, paseo 21 de mayo, Muelle Prat, los ascensores, etc. Además de lo clásico de Viña, como la Avda. Perú, la Quinta Vergara, el reloj de flores, San Martín, Libertad, el mall, las ferias artesanales, las playas, el museo de cañones navales y el Casino. También recorrimos desde el Puerto hasta Limache en tren y lo llevé a almorzar comida china, que tampoco conocía.

Nunca estuve en el Programa Adopta un Hermano, pero ahora veo que si hubiera postulado me habría ido bien. Por lo menos comprobé que puedo tener infinita paciencia pa contestar miles de preguntas por segundo. No me podría aburrir ante la curiosidad de un adolescente que recién descubre el mundo y quiere saberlo todo. También descubrí que no habría sido tan terrible tener un hermano chico, sobrino, ahijado o algo así. Incluso me empecé a cuestionar la vocación, que quizás lo mío va por un tema más pedagógico, aunque algo había comprobado en mis veranos de campamentos escolares.

Él me agradecía todos los días porque conmigo había conocido Messenger, Youtube, adjuntar archivos en un correo, Ares, chilewarez.org y algunas páginas. Por mi culpa quedó adicto al Club de la Comedia y escuchar Juana Fe.

Aunque debo reconocer que es muy fácil soportarlo, porque es divertida y especial su mezcla de increíble inocencia pa la edad que tiene y cierto pensamiento de viejo chico respecto al sexo, el copete y el consumo de drogas. Incluso un día me dio risa que me diera consejos respecto a hombres y que poco tiempo después resultaran ciertas sus sospechas respecto a cierto personaje. Podía contarle mis aventuras, vivencias e historias más bizarras y distorsionadas y jamás me delató, demostrando que se puede confiar en él y en su discreción.

Lo otro notable de mi primo, que no vi por años hasta el funeral de mi abuela el año pasado, es que alimentaba mi ego constantemente. Para él yo era la mina más linda, inteligente, trabajadora, con talentos musicales y artísticos varios, simpática, sus amigas no me llegaban ni a los talones, etc. Ni mi pololo me halaga tan seguido ...

Entre otras cosas que jamás pensé que haría y que ocuparon mi tiempo y mi cabeza estas semanas están:

1. Viajar días enteros arriba de un camión, con un chofer y 2 ayudantes, repartiendo maderas, fierros, ladrillos, barro, tubos de PVC, almácigos, árboles frutales, sacos de alimento de aves, pollos y conejos por todo Playa Ancha y Placilla. Mi pega no será muy abundante en plata, pero en experiencia estoy ganando millones. Hasta me dediqué a ayudar en la elaboración de hornos de barro la semana pasada ... quedé más cochina que los chanchos que acompañé a trasladar de Villa Alemana a Laguna Verde con el "Sr. Don Coordinador del proyecto". Por lo menos si algún día me gano el Kino y me compro una parcela no me moriría de hambre ni me cagarían los maestros con los presupuestos.

2. Recorrer en un mismo día Viña, Placilla, Villa Alemana, Laguna Verde y Playa Ancha y aún darse un tiempo pa mojarse en la playa, comerse una empanada de camarón queso y tomarse una chela en Laguna Verde.

3. Ser objeto de deseo de choferes de camión, pionetas y cuidadores de parcelas del Tebo, al punto de que uno (sin que tengamos relación alguna) me hiciera fuertes, inverosímiles e indecentes propuestas, declaraciones y promesas. Del tipo: "cásate conmigo y en 4 meses más te llevo a Estados Unidos cuando vuelva a la casa que dejé allá" (sin mencionar a su esposa y sus 3 hijas, jajaja) o "celebremos nuestros cumpleaños en Brasil este año", con ruta incluida, pasando por Bariloche y Foz de Iguazú.

Estos hombres!!! Por lo menos me hacen reír, jajaja.





lunes, 24 de diciembre de 2007

Carlitos ...

Hoy estuve en el funeral de un colega y ex compañero de Universidad, de sólo 27 años.

Para los cientos de personas que estuvimos con él (física o espiritualmente) fue una extraña mezcla de incredulidad, pena, rabia y alegría.

Incredulidad porque la noticia nos llegó de un momento a otro, porque hasta el sábado en la madrugada él estaba como siempre, disfrutando la vida, rodeado de sus amigos y entregando alegría.

Pena porque no contaremos más con su presencia terrenal (porque en espirítu y recuerdos vivirá siempre en cada uno de los que tuvimos la fortuna de haberlo conocido).

Rabia porque no es justo que Dios se lleve a una persona como él, de una manera tan inesperada, y dejando a muchos familiares, amigos, colegas y compañeros de trabajo sumidos en un dolor profundo.

Pero a la vez alegría de comprobar que pasó por la vida de tantas personas, que lo quisimos y lo queremos mucho, porque siempre fue humilde, generoso, sencillo, alegre y preocupado por las personas, tanto de sus amigos como aquellos que lo conocieron en su trabajo o estudios.

Carlitos: Simplemente gracias por darnos la oportunidad de conocerte, de compartir contigo, de disfrutar de tus bromas, de tu eterna capacidad de hacer reír y reflexionar, de tu capacidad de unir a las personas, de tu búsqueda y lucha incansable por mejorar la vida de quienes te rodean.

Como olvidar tantas anécdotas, paseos y carretes compartidos. Cómo olvidar esos años en que fuiste delegado de deportes de la Escuela y entregaste lo mejor de ti, en cada uno de los partidos de fútbol, básquetbol, etc. Al punto de entrar a la cancha si era necesario, o de hacer el grito de la Escuela, porque nadie más se atrevía ...

Como olvidar que siempre estuviste dispuesto a dar un consejo, compartir una experiencia, o facilitar lo que fuera necesario, ante nuestro temor por las primeras prácticas, la tesis y varios trabajos de algunos ramos. Siempre explicando con tu paciencia y esa confianza que hacías sentir. Incluso quienes no éramos tus amigos, sólo conocidos o cercanos, sabíamos que podíamos contar con tu ayuda, para lo que fuera.

Para todos fuiste Carlitos, para tu familia "Pollito" ... para mí eras "Plumoncito", sólo tú sabes y sabrás por qué lo digo ...

Te extrañaré demasiado!!! Y aunque nunca te lo dije, siempre te tuve mucho cariño, por ser una persona transparente y generosa, y por tu infinita capacidad de entregar amor y alegría a quienes te rodean.

Quiero pedirte un favor ... ya que estás allá arriba, haciéndole bromas a Dios y saltando en el tablón del Cielo, alentando a Wanderers, ¿podrías darle un abrazo de mi parte a todos los que ya se fueron? A mi papá, a mi madrina, a mi abuelita y a mi tío Lucho ... sé que lo harás.

Para ti, una canción de Calamaro, llamada "Los chicos", que me hace mucho sentido cada vez que la escucho pensando en ti ...

"Si te toca ir arriba antes que yo,
porque existe la vida eterna,
lleva de parte mía un cucumelo,
por si no llovía en el cielo,

y de parte de los 22,
se lo das al chico cuartetero,
y dale un abrazo muy largo,
a mis amigos que se fueron primero

También lleva algunas canciones de nosotros,
Que van a causar gran posteridad
Supongo que habrá una ciudad entera
y me sirve de consuelo si me esperas allá.

Muchos amigos se fueron antes que yo,
y me dejaron solo,
por eso si en invierno hace frío,
también bajo al infierno un poco,
al infierno un poco.

supongo que nadie se va del todo,
espero que exista algún lugar,
donde los chicos escuchen mis canciones,
aunque no los escuche opinar.

Toma una lista de mis amigos ,
quiero convencerlos que vuelvan conmigo,
si no, van a esperar mucho, y hace mucho
que los quiero ver.

Por eso si en invierno hace frío,
también bajo al infierno un poco.

Toma una lista de mis amigos ,
quiero convencerlos que vuelvan conmigo,
si no, voy a esperar mucho, y hace mucho
que los quiero ver"

jueves, 13 de diciembre de 2007

La memoria ...

El primer fin de semana de este mes anduve de carrete cumpleañero en Horcón ... pa variar!!! Definitivamente, me encantaría pasar muchos más días allá. Aunque fuera una semana completa de vacaciones. Es tan rico desconectarse de todo, ver pura playa, campo, perros iguales y gente súper relajada. Además de comer empanadas de camarón queso cada vez que tienes ganas, ir al único supermercado que existe y estar rodeada de gente que quieres mucho o que son significativas para la persona que amas.

Cada vez que voy me quedan menos deseos de que llegue el domingo en la tarde, porque eso significa despertar del sueño exquisito, dejar de estar rodeada de personas que ya no pueden ser más buena onda, con copete rico, comida rica, música, bailes, disfraces, conversaciones incoherentes, creatividad, risas por montón, aire puro y sensación de relajo. Ojalá el tiempo se detuviera o se prolongara lo máximo posible

Siempre me pasa que quiero capturar cada segundo, y retenerlo en mi memoria hasta la próxima vez que vuelva a Horcón. Pero esta vez no pude ... Nunca me había pasado, no sé si atribuirlo al hecho de probar una cerveza nueva (Antillanca, de litro y medio en envase plástico, creo que la venden sólo en el Jumbo) que quizás tenía "extraños efectos secundarios", al cansancio acumulado de la pega y otras cosas, o que sencillamente tomé toda la tarde, o me arrebaté con el aire marino; pero la cosa es que tengo una laguna mental casi del tamaño del Oceáno Pacífico. No me acuerdo del momento en que cantamos el "Cumpleaños Feliz", ni cuando le entregamos el regalo al festejado, ni de otras cosas que quedarán como archivos clasificados entre los que estuvimos presentes.

Ni siquiera me acuerdo de haberme sentido mal (de hecho en todas las fotos aparezco re feliz, jugosa, candelosa y gozadora), como sí me ha pasado antes, como pa decir que tomé mucho. Me asusté tanto cuando me di cuenta, que me sentía como el tipo de "Memento", o más bien como "Mamerto" (trailer del Club de la Comedia).

Por lo menos al día siguiente me enteré que le pasó a la mayoría de los que estábamos ahí ... "mal de muchos consuelo de tontos", pero bueno ... peor es quedarme con la preocupación eterna, de alguna manera tenía que racionalizar la experiencia. Primera y única vez que me pasa. Por lo menos, los ataques amnésicos nos dieron a distintas horas o momentos, y quedó suficiente material audiovisual como para reconstruir la historia.

No es por excusarme, pero en realidad, gracias a tanto adelanto tecnológico, cada vez ejercitamos menos la memoria.

1. Antes, con cueva tenías agenda de papel, donde pegabas puros recuerdos que en esa época fueron importantes pa ti, o los afirmabas con clips de colores, y la agenda te quedaba ultragorda. Ahí también anotabas los cumpleaños de tus amigos y gente significativa. Ahora te llegan avisos de los cumpleaños al correo electrónico, hasta con sugerencias de postales que puedes mandar. O mejor aún, ocupas compulsivamente la agenda del celular. Es decir, ahora no sólo anotas y miras, sino que además te recuerdan exactamente en el día y hora que lo necesitas.

En realidad yo anoto puras tonteras, además de los cumpleaños, como que tengo que comprar el pan, recoger la ropa, ver mis series favoritas o llamar a alguien. Mi pololo anota las canciones que quiere que le baje del Ares o las cosas que me quiere contar cuando nos vemos el fin de semana.

2. Antes, o te sabías los números de teléfono de memoria o los anotabas por ahí, en alguna libreta, de esas chicas con imán que te cabían en la billetera, o en la famosa agenda, aunque fuera esa toda ordinaria que te daban en el colegio. Eso implicaba que te los terminabas aprendiendo igual, de tanto marcarlos. Pero resulta que ahora los teléfonos celulares y también los fijos tienen agenda, buscas el nombre y apretas el botón de marcar y listo ... por eso con suerte me sé el número de mi casa, sólo porque lo tengo hace más de 10 años.

3. Antes, si te gustaba una canción y te querías aprender la letra, la escuchabas hartas veces (en caset) y escribías la letra tú mismo ... de tanto oírla ya te la sabías antes de terminar la transcripción. Ahora te metes a cualquier buscador y listo ... o ni te la aprendes y la cantas en karaoke ... está todo ahí.

4. Los computadores tienen gran culpa de que no usemos nuestra capacidad biológica o cerebral de almacenamiento. Sinceramente, no me sé ninguna página web de memoria, las agrego todas a "marcadores", que en Mozilla Firefox es lo mismo que "favoritos" del Internet Explorer. Lo que significa que si estoy en otro computador, además de meterme a google o a mi correo ya no sé que más hacer, excepto si el nombre de la página es muy obvio o corto, como "terra.cl" o algo así.

5. Otra tontera que uso mucho, y sólo porque el computador es ocupado exclusivamente por mí, es esa opción de recordar las contraseñas. Resultado: tampoco me acuerdo de las contraseñas. Ni siquiera me he podido aprender la clave de mi AFP, y eso que tiene sólo 4 cifras. ¿Qué voy a hacer el día que se me desconfigure el computador o muera para siempre, sin avisarme?

6. Antes, si lo pasabas bien o conocías lugares nuevos y querías conservar para siempre "el momento Kodak", con suerte alguien sacaba fotos (con rollo y revelado en papel, por lo que quizás nunca las vieras), o quedaba todo en tu cabecita ávida de nuevas experiencias. Pero ahora pa eso están las cámaras digitales y los celulares con cámara pa sacar fotos y grabar videos, incluso audio, capturando toooodoooo, incluso de cosas que después no quieres recordar, sobre todo si estabas bajo el efecto de alguna sustancia ... Uuuuffffff!!! Lo peor es que es más fácil que te funen y te conozcan en todo el mundo ... ¿O no, Naty?

Al final yo creo que vamos a terminar igual que ese comercial de un servicio de cable, donde a través de una pantalla te informaban quien era la persona que tenías al frente. Onda "guatón barsa, Horcón, verano 2005, le gustaba tal y tal cosa".

Lo único que espero es que no se me olvide la contraseña de mi blog, o donde vivo, o que micro tengo que tomar pa llegar a mi casa ...

En un momento de ataque apocalíptico llegué a pensar que debido a la comodidad que nos ofrecen las tecnologías, para recordarnos todo, terminaremos con Alzheimer prematuro o amnesias permanentes o que sé yo. Por mientras, seguiré sacando fotos, grabando videos, escribiendo o guardando cuanta evidencia exista de todo lo que ocurra en mi vida.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Mi amiga Monse

Hace un tiempo atrás escribí una especie de homenaje a mi amiga Coté, la única que logró que ya no odie los malls y me volviera una mina fashion glamorosa.

Pero ahora hablaré de otra amiga mía. Si la Cote se ganó algo así como "el premio revelación", pa la Monse sería algo así como "el premio a la trayectoria".

El otro día nos juntamos después de meses sin vernos, y entre la chorrillana, la chela negra y la conversación, fue inevitable que por mi cabeza pasaran imágenes de recuerdos, igual que en esos monitos japoneses cuando muestran puros momentos felices e importantes.

Sobran los motivos para este ataque de melancolía, y serían los sgtes:

1. No siempre hemos sigo amiguis-yuntas, pero nos conocemos desde 1º básico y nunca hemos perdido el contacto. Es decir, hemos compartido 18 años juntas, incluyendo el año que también fuimos compañeras de U en Periodismo.

2. También me acordé de esos momentos ñoños, como cuando del colegio nos mandaban a unos concursos de ortografía que organizaban los del Rotary Club en Valparaíso, o cuando nos hacían aprendernos de memoria unas preguntas pa un concurso súper religioso que hacían en el mes del colegio, sobre todos los santos y la virgen y esas cosas. Como que siempre nos tuvieron fe pa que representáramos al colegio en todas partes.

3. Las 2 estuvimos en el taller de teatro del colegio en la Ed. Media y cuando hicieron la 1ª prueba de actuación, ensayamos juntas.

4. En 8º básico, cuando estaba todo el auge del funk, estábamos horas hablando de ese estilo, de los Red Hot, Chancho en Piedra y otros grupos. En ese tiempo no había youtube y casi nadie tenía cable, así que obligadas a ver los videos en Más Música u otros programas de ese estilo que daban el fin de semana. De hecho, el otro día bajé el One Hot Minute en MP3 y era tooo el rato acordarme de ella.

5. También nos dio por escuchar Faith No More y Soundgarden, grupos que todavía idolatramos.

6. Ambas estábamos en el taller de Literatura del colegio, aunque debo reconocer que ella es mucho más talentosa y hasta mandó cuentos a concursos. A mí me alcanzaba pa escribir cosas en el diario mural no más.

7. Todavía se acuerda de mi vestido de la fiesta de graduación y yo me acuerdo de su vestido. De mis demás ex compañeras, con suerte me acuerdo del nombre.

8. El único año que estuvimos juntas en la U hicimos juntas todos los trabajos grupales y hasta carretéabamos juntas en el Roma.

9. Es la única amiga que conoce a todos mis pololos importantes. Incluso al nivel de salir los 3, con mi pololo y ella, cosa que no sé si haría con otra mina.

10. Cuando mi actual pololo recién estaba aprendiendo a manejar (por ahí por el 2000), casi nos morimos, porque el lindo, de puro buena onda, la fue a dejar a la casa en el auto del papá. Entre la curadera y la poca experiencia se le ocurrió adelantar a una micro en una subida y casi chocamos con la micro que venía en sentido contrario. Del puro susto alcanzamos a decirnos que había sido un gusto conocernos. Menos mal que quedamos vivas, y con el auto de mi suegro en buenas condiciones.

11. Yo creo que ha estado en casi todos mis cumpleaños a los que la he invitado, pese a que su hermano está de cumple el mismo día. Aún me acuerdo de esa vez que me dijo en el Leo Bar que le gustaba Bono (el de U2) porque le encontraba "una nariz fálica" ... jajaja, nadie puede!!!

12. Conozco casi todos los deptos. en los que ha vivido. Y eso que se vive cambiando ...

13. Es una mina re interesante, casi una enciclopedia ambulante del cine y la literatura. Podemos hablar de todo, desde lo más profundo hasta lo más liviano o absurdo, como los personajes de la antigua SCA.

14. Debe ser la única amiga que sabe absolutamente todo de mí, en términos familiares, emocionales y psicosociales. Con ella siento que soy absolutamente yo, y eso que me cuesta contar mis problemas. Incluso no es necesario que le cuente todo, porque tiene una capacidad de reflexión y análisis impresionante, casi psicoanalítico.

15. Todavía me acuerdo que éramos las más buenas pa comer del curso. No somos pa ná gordas, pero cuando en el colegio celebraban todos los cumpleaños del semestre un papá regalaba una torta con manjar, y era tan hostigosa que nadie se comía el pedazo entero, excepto nosotras que nos devorábamos todos los restos que dejaban las demás. También me acuerdo de una vez que nos comimos un paquete gigante de papas fritas entre las 2 o cuando hicimos completos acá en la casa, mientras estábamos viendo "Crash, extraños placeres" (la de David Cronenberg) en video y justo llegaron mis papás. Tuvimos que sacar la cinta del video, porque era obvio que pa mis papás (y pa cualquier papá) era porno estar mirando una película sobre un grupo de gente que se calienta con los accidentes de autos, y otras cosas "inapropiadas" para las niñas de la edad que teníamos en ese entonces (como 15).

16. Nos íbamos a tomar unas chelas en la tarde a un local de Chacabuco o al Roma y llegábamos en la noche a mi casa, arriba de la pelota. Y nos poníamos a cantar Angra o Fugees. O canciones de nuestro placer culpable, Ricardo Montaner.

17. Mientras su sueño es estudiar cine, el mío es cantar profesionalmente o más allá de los cumpleaños o carretes. Cuando nos juntamos, soñamos juntas y nos contamos nuestros planes y visiones de la vida, muchas veces coincidentes. Como eso de no tener hijos hasta que nos autorrealicemos profesional y personalmente.

18. Hasta el día de hoy nos juntamos a conversar y a comer comida chatarra, con sus buenos shop.

Debo reconocer que ese día de nuestro reencuentro las horas se me pasaron volando ...

domingo, 18 de noviembre de 2007

Los médicos

Más de algún "estimado contertulio, dignísimo conciliábulo o guapísima contumelia" (como diría Patito Pimienta) se habrá preguntado por qué después de mi productivo bloggero mes de octubre, anduve tantos días desaparecida del ciberespacio.

Lo que pasa es que anduve pituteando para la misma consultora de Stgo. en la que trabajé en Agosto, aunque estaba vez me quedé en la V Región.

Mis entrevistados fueron nada menos que aquellos personajes admirados, envidiados y eternamente necesarios en nuestra vida. No me refiero a los futbolistas ni a los dueños de bares o botillerías. Estoy hablando de los médicos.

Todos hemos tenido contacto con algunos más de una vez, como pacientes, desde que nacemos. De hecho a mí me han operado 2 veces y me tengo que controlar cada cierto tiempo, así que algo los conozco. Aunque mi encuentro semanal más cercano ha sido a través de mi seguimiento incondicional de todas las temporadas de Dr. House y Nip/Tuck. Porque es distinto ir de paciente, a una atención profesional, que a entrevistarlos respecto a su opinión de temas específicos, ya que generalmente ahí terminan "mostrando la hilacha".

Cuando fui a la capacitación para hacer el estudio, la psicóloga que hace los análisis de contenido e informes de las entrevistas, nos advirtió que nos enfrentaríamos a un gremio bastante cohesionado, quisquilloso, arrogante, casi intocable y todas esas cosas. Poco menos que si querían nos iban a negar las respuestas o nos tramitarían demasiado para todo ...

Para variar, me pasó todo lo contrario, los 12 médicos que conocí tuvieron bastante disponibilidad y ganas de colaborar ... aunque había que pagarles a todos ... lo más cierto es eso que no mueven un dedo si no hay plata. Pero en lo demás no me puedo quejar.

Eso sí, me encontré con varios personajes disímiles y pintorescos. Si los tuviera que clasificar, diría que conocí a:

1. El ginecólogo sin filtro: Una mezcla entre Benny (el de "Enchufa, enchufa") y Daniel Vilches. Cada 10 palabras decía un garabato (que obviamente tuve que editar al momento de transcribir). Era tan "especial" que hasta inventaba palabras, como "pencófilo" o "lentófilo". Todo un académico de la lengua ... y más encima patudo, me dejó invitada a su consulta y me trató todo el rato de "flaca". Jura de guata que voy a volver, a verlo a él seguro, "en tu mente", jajaja.

2. El traumatólogo erudito: Hablaba con puras terminologías médicas. Hasta metía frases y palabras en latín, fue una conversación bastante elevada en contraste con la anterior. Casi tuve que meterme a wikipedia pa entender la mitad de lo que decía.

3. El cirujano infantil con vocación: Un viejito bastante amoroso, de esos que los ves y piensas "si yo tuviera un hijo enfermo, se lo traigo altiro, sin dudar". Era tan buena onda que fue a su consulta pa puro responderme la entrevista. Punto aparte era la secretaria, que reclamaba por todo, era como "pitufa gruñona".

4. El cardiólogo seductor: Me pasó que lo vi y pensé "¿qué le vio mi amiga que se metió con él?". Porque lo encontré viejo, pelado, canoso y negro. Pero a medida que íbamos conversando me di cuenta (aunque no es de mi gusto) que su acento extranjero (de no se qué país de Sudamérica) le da un toque especial de seducción. Además como que expele feromonas en cantidades industriales. Si tuviera que relacionarlo con una canción, sería "Love is in the air" ... usará Axe? jajaja.

5. El doctor viejito desconfiado: Al principio no me quería dar la entrevista. Tenía unos rasgos medio paranoides, me decía que no iba a contestar nada porque no sabía que harían con sus respuestas, que no le gustaba usar grabadora, que prefería que yo escribiera todo lo que él decía (era una larga entrevista en profundidad, todavía estaría metida en su consulta escribiendo), que quizás en qué se iba a meter por mi culpa, que no me conocía y no podía confiar en mí, que si yo mandaba la información a mi empresa quizás que harían porque yo no tenía idea de lo que pasaba después que mandaba las transcripciones; y una larga lista de complots contra él y los médicos de Chile.

Poniendo a prueba mis habilidades de persuación, lo terminé convenciendo y me respondió todo!!! Al final reconocío que era jodido y quisquilloso. Lo conquisté diciéndole que para mí "nada es imposible" (pasada a frase de Nike o no sé que marca deportiva) y contándole que había nacido en el Hospital Deformes, que ya no existe (porque ahora está el Congreso ahí), ya que él trabajaba ahí antes.

6. El autorreferente: Ese que te responde la pregunta y de a poco se empieza a desviar del tema, contándote su vida, su experiencia y su filosofía de la existencia humana. Con frases como "es que MIMIMIYOYOYO trabajé tantos años en el Fricke", "porque YO estuve en Estados Unidos", "YO pienso que en Chile las visitas al hospital son una especie de penitencia o actividad social". Y así, puros "YO opino", "YO pienso", "porque a MÍ me pasó ...", etc.

7. El urólogo con papa en la boca: No podía ser más cuico pa hablar. Además era multifuncional, mientras me hablaba revisaba su notebook, mandaba mensajes multimedia, se cortaba las uñas y pensaba en la vacuna contra el cáncer. La verdad es que sólo ocupaba el computador, pero no me extrañaría que pudiera hacer todo lo demás, sin desconcentrarse, "repetir ni equivocarse". Después descubrí, leyendo esas revistas "In Vitro", que son de médicos y abundan en las consultas, que era Presidente de un reputado centro médico de la región. Ahí entendí lo polifuncional y ABC1 que era.

8. El clon de Dr. House mezclado con Bonvallet: Se creía el tipo más interesante del mundo y que por eso lo iba a entrevistar. Se autodenominaba "el gurú" y le mandaba saludos a "toda la plana mayor" de la Isapre que encargó el estudio, con nombres y todo (como si yo los conociera). Con claros rasgos narcicistas, despreciaba la opinión de sus colegas y hacía puras bromas pasadas a humor negro. Pero dentro de todo, se notaba que se preocupaba de los pacientes, al punto de tener miles de cajas de muestras médicas pa regalar y cobrar menos que sus colegas por una consulta particular.

9. El viejito jubilado, pero aún activo: De esos que son médicos hasta que se mueren. Jubiló en Canadá, pero sigue ejerciendo en Chile, desde hace poco. Con tanta vocación, que le hice una pregunta médica y hasta me examinó. Gracias a él descubrí que tengo "fragilidad de los vasos capilares", y por fin supe la causa de mis extraños moretones (llamados "equimosis" en jerga médica) que aparecían sin motivo ni explicación aparente. Porque mi pololo no es un potencial femicida. Es celoso, pero jamás me pegaría ni me gritaría "Andai puro maraqueando!!!"

10. El neurocirujano interesante: No sé si es porque era el más joven, tenía una cabellera larga y salvaje (como Antonio Banderas en "Desperado"), era el más buena onda o con voz más agradable (pese a que él consideraba que tenía "voz de tarro"). Cuando lo vi, me pregunté, por primera y única vez, como será andar, salir, comerse o pololear con un médico.

Porque se supone que son más inteligentes que el "shileno medio", ganan harta plata, generalmente leen mucho, conocen el mundo (gracias a sus becas, Seminarios, Congresos y todo lo demás), salvan vidas y gozan de un estatus bastante elevado, te pueden atender gratis o te recomiendan un colega y puedes conocer más médicos gracias a ellos, etc. Además neurocirugía me parece una especialidad interesante y compleja, ya el nombre es como importante y rimbombante. Sólo con que me sanara de mis jaquecas esporádicas, sería feliz.





lunes, 29 de octubre de 2007

Trilogía, tripleta o "tres al hilo"

Antes de extenderme en esta publicación, me gustaría darles un consejo: Si va a estar de aniversario de pololeo y piensa celebrarlo, mejor no lo haga, menos se le ocurra planificarlo con meses de anticipación. Es por su salud ... lo pasará bien, lo más probable es que comerá, tomará y bailará bastante, pero le advierto: esas celebraciones tienen un efecto secundario bastante desagradable, llamado "gastritis aguda". Acabo de experimentarlo este fin de semana, terminamos re enfermos con mi pololo, y fue inevitable acordarme de mi amiga Coté (mi dupla en "cabras chicas gritonas", versión V Región) y de su pololo, que terminó con gastroenteritis aguda e internado en la clínica después que celebraron su aniversario de pololeo.

Estadísticamente no es muy representativo basarse en dos casos para elaborar una hipótesis. Pero ¿será una maldición de los aniversarios celebrados? ¿Será coincidencia? O como me dijo hoy una señora en un negocio de Playa Ancha (antes que casi me desmayara de la fatiga y la sed, por trabajólica) ... ¿"es un virus"?

Me quedaré para siempre con la interrogante, aunque hay algunas cosas de las que tengo mayor certeza, y es de eso que pienso escribir hoy.

Son 3 aspectos, que si bien se interrelacionan, perfiero relatarlos por separado.

1. Razones por las que me gusta mi trabajo

Hace meses atrás escribí respecto a las ventajas de NO tener pega. Ahora puedo escribir, con propiedad, sobre las ventajas de SÍ tener pega. Podría irme en todo un rollo existencial, de que me siento útil y productiva, autorrealizada y un aporte para la sociedad. Pero en realidad la mayor ventaja es que ganas plata; y cuando no tienes hijo(s), marido ni deudas, ni te piden que aportes en tu casa, todo queda para ti. Y te puedes comprar las cosas más entretenidas que siempre quisiste tener (desde un traje erótico de enfermera hasta una blusa XS ultra fashion glamorosa) o gastarla en lo que se te ocurra, sin ninguna culpa (como una entrada pa ver El Club de la Comedia en Viña), pues todo lo que gastes (y ahorres también), te lo ganaste con tu propio esfuerzo.

Pocas veces he escuchado a una persona decir que le gusta su trabajo (excepto los actores y músicos en las entrevistas), pero yo puedo decir con sinceridad que me gusta lo que hago, más que nada por las condiciones de trabajo:

a) Puedo ser bastante honesta con mi jefe y el coordinador del proyecto, al punto de decirles que no voy a hacer "X" cosa porque estoy chata o siento que he aportado bastante, o simplemente no tengo ganas de dedicarles toda la semana. También han tomado en cuenta mis opiniones, sugerencias o críticas, aunque me haya integrado recién hace 2 meses.

b) Trabajo sólo 2 días en terreno y una vez a la semana hay reunión, a la que no es obligación asistir. En esos 2 días de terreno, dependiendo de la etapa del proyecto en que estemos, puedes trabajar 3 u 8 horas. Al final nadie te exige que cumplas horarios ni días, sólo metas. Mientras visitemos a las 45 familias asignadas está todo bien. Y no pagan mal ...

c) Así como no hay horarios ni días, tampoco hay ropa formal. Te vistes como quieres y nadie te critica ... me cargan los uniformes y las imposiciones, por lo tanto estoy feliz. Lo mejor es que este trabajo me permite hacer otras cosas, como las entrevistas para la consultora de Stgo (y de paso ganar más plata)

d) Las visitas a terreno son tan relajadas y las familias son tan buena onda, que ya nos han regalado vasos de bebida (cuando andas horas y horas recorriendo casas, un vaso de lo que sea se agradece), helados de leche y pedazos de torta de frutilla. Las personas más pobres son las que más comparten lo poco y nada que tienen ... no como esas viejas cuicas que te invitan a tomar once y tienen todo medido y justo con una porción por persona.

e) Me encantan las guaguas, niños chicos y animales y en la segunda visita ya andaba tomando en brazos a guaguas risueñas, niños inquietos, perros, gatos y conejos. Si estuviera encerrada en una oficina o trabajara con otro tipo de gente eso sería imposible. A veces hasta se me olvida que ando trabajando.

2. Anécdotas de celulares

Hace casi 2 meses tengo celular nuevo. El anterior era tan antiguo que ya no lo venden (me duró 3 años y todavía estaba bueno). Al parecer todavía no me acostumbro mucho al nuevo teléfono, porque ya me han pasado 2 cosas:

a) El martes pasado iba caminando por Viña, camino a la reunión semanal de la pega, y comienzo a escuchar un celular con el ringtone de "Even Flow". Lo primero que pensé fue "Oh, que buena, alguien tiene un celular que suena igual al mío" ... más pava yo!!! era mi celular el que estaba sonando dentro de mi bolso, y no me había dado cuenta!!! Menos mal que alcancé a contestar, pero hay que ser "terrible´polla" (como diría el "terrible´ jefe") pa que te pase eso, jajaja. Es el colmo personalizar el celular y gastar $1.300 en un ringtone polifónico pa después no darte cuenta que es a ti que te están llamando por teléfono!!!

b) El viernes de la semana pasada tuve mi primera entrevista con un médico, para el estudio de la consultora de Stgo. Andaba con mi bolso nuevo, y empiezo a buscar mi celu en el bolsillo chico de atrás, mientras esperaba que el doctor me atendiera. No encontraba el teléfono y me empezó a dar la desesperación, básicamente porque aún no respaldo varios de los números nuevos (que son los más importantes) y porque me lo regaló mi pololo y todavía lo está pagando. Por las fotos y esas cosas no me urgí, porque las tengo respaldadas, y no había ninguna comprometedora. Hasta busqué debajo de los asientos o pensé que se me había caído en el colectivo, camino a la consulta, debido a mi manía de mandar mensajes de texto en cantidades industriales mientras ando en micro o colectivo (es que me aburro y el resto del día no tengo tiempo).

Ya fue tanto que se me ocurrió preguntarle a la señora que estaba sentada al lado mío si tenía saldo en su celu para llamarme a mí misma. Por último si alguien lo había encontrado, ojalá fuera buena onda, amable o buen samaritano y me lo devolviera. Estaba en eso y me doy cuenta que el bolsillo chico de mi cartera estaba roto, pero sólo el forro, así que el teléfono estaba entre éste y el exterior de la cartera. Después del susto quedé toda tiritona de la sola idea de haber perdido el famoso aparato. Obviamente lo primero que hice cuando llegué a mi casa fue coser (ultrarreforzadamente) el mentado forro del bolsillo.

3. Que es chico el mundo!!!

Hoy descubrí 2 hechos que me confirman este "disho popularsh":

a) Me enteré que mi compañera de trabajo, mi dupla agrónoma, es amiga desde chica de una prima de mi pololo. Incluso ambas estuvimos en su baby shower este verano. Pero no me acordaba de su cara, y ella tampoco de la mía. Otra cosa que nos pasa es que casi todos los fines de semana carreteamos cerca una de la otra, o en el mismo local, pero nunca nos encontramos o nos vemos.

b) Mañana tengo una entrevista con un cardiólogo de una clínica privada. Lo divertido es que este médico fue "amigo con cover" de una muy amiga mía, hace años atrás. Que conste que yo no elegí la clínica o la especialidad ... fue pura coincidencia!!!

domingo, 21 de octubre de 2007

Locuras por amor

Si hay algo que tengo claro en la vida, es que jamás iría a uno de esos programas mamones como "Pasiones" u otros, donde las personas van a exponer (para Chile y el mundo) sus romances, engaños, historias turbias y ranciedades varias.

Si me mando una cagá nunca iría a la televisión a mostrar mis "locuras por amor" para que me perdonen. Como si no bastara con que tu pareja se enteró que te metiste con otro/a, ¿más encima tienes que publicarlo para todo el que vea el programa? (más los que sepan por comentarios). ¿Eso no será "autofunarse" bastante, digo yo?

Si alguien pasaría o pasó por esta experiencia, cree que es necesaria o ve el programa y se conmueve con las historias, le diré que respeto su opinión y sus gustos, aunque no los comparto. Prefiero reírme con las rarezas piturrientas y pocilgosas del Diario de Eva, programa que tampoco veo, pero me hizo reír por lo menos el otro día que estaba Sergito Freire de jurado en un "concurso de talentos" (Gracias Coté por avisarme).

Aunque parezca insensible con mis palabras, yo también he estado enamorada (y creo que lo estoy ahora) y he hecho algunas cosas que jamás pensé que haría, simplemente "por amor" o enamoramiento. Esos momentos en que tus hormonas, emociones y reacciones fisiológicas superan a tu racionalidad.

Quizás he hecho más cosas de las que recuerdo, quizás mi inconsciente bloqueó algunas imágenes por salud mental, pero si tuviera que hacer un recuento rápido, puedo evocar 2 hechos concretos:

1. Corría el año 2004, en ese tiempo yo pololeaba con un compañero de curso que era el delegado de deportes de la carrera. Obviamente yo lo acompañaba pa todas partes, como los campeonatos de fútbol, vóleibol, básquetbol y todo eso. Un día, había un partido de baby fútbol femenino. Hasta ahí todo bien, pero llegamos al gimnasio y faltaba una integrante pa conformar el equipo, de lo contrario la carrera perdía el partido por no presentarse.

A él no se le ocurrió nada mejor que pedirme (más bien suplicarme) que jugara, aduciendo una serie de argumentos como el honor, el compromiso, el poner la cara por la Escuela, aperrar por él y otras cosas más. Alguien podrá decir (especialmente los hombres) que jugar baby fútbol no tiene ninguna complicación. Pero debo explicar que yo jamás he practicado algún deporte, además de "rayuela corta" y "lucha libre en el ring de 4 perillas". Con suerte he hecho aeróbica y baile entretenido en cierta etapa de mi vida, sólo por recomendación médica (para fortalecer los huesos, según el traumatólogo) y por autocuidado físico y psicológico (terapia entiestrés porque liberas endorfinas), pero pa los deportes con balón soy más que negada, por mi descoordinación motora crónica y todo eso. Hasta estuve eximida de Educación Física en 3º y 4º Medio.

Y al lindo no se le ocurre nada mejor que ponerme en la defensa (además de delegado era el D.T). Yo rezaba (algo que casi nunca hago) para que llegara otra mina de la carrera y me librara del suplicio, pero pasaban los minutos y no me quedó otra que inscribirme como parte del equipo y jugar (o intentarlo). Estaba tan nerviosa que ni siquiera recuerdo contra que carrera jugamos. El pobre árbitro debe haber estado chato porque me tenía que explicar como tirar los corner, los tiros libres y hasta los pases (yo cacho que pensó que yo había llegado a la U por "admisión especial" o por algún "proyecto de integración" ... ¿cómo tan weona la mina?). Porque debo reconocer que es muy distinto ver los partidos de la U (grande el Bulla!!!) o de los Mundiales, que estar ahí en la cancha. Por lo menos ganamos, pero jamás he vuelto a pisar un gimnasio y/o cancha de fútbol y menos volví a pololear con un delegado de deportes ni un deportista.

2. La otra locura por amor se remonta a estos 2 últimos años. He llegado al punto de viajar 2 horas de ida y 2 horas de vuelta sólo para estar 2 horas en Santiago, "comiendo" ... y almorzando también, con mi actual pololo. Todo porque él trabaja allá y una semana me aburrí de verlo sólo los sábados.

Esa vez tuve que hacer el tremendo operativo de coordinación, porque a mi mamá poco le falta para hacerme un seguimiento con GPS para saber donde estoy. Así que conté con la complicidad de mi compañero de tesis pa desaparecer de mi casa desde las 12:00 hasta las 19:00 hrs.

Si eso ya es como mucho, varias veces hice la gracia de viajar en la noche a Santiago y volverme a la mañana siguiente, aprovechando que mi mamá andaba en el Sur visitando a mi abuela. Llegaba como a las 21 hrs. allá, salíamos con mi pololo a recorrer locales varios de Bellavista y otros sectores céntricos (conocí el Liguria y la Fuente Alemana, entre otros), dormíamos escasas horas y me venía, cagada de sueño, con caña y con menos plata, pero feliz.

El año pasado no era tanto sacrificio porque pagaba pasaje estudiante, pero este año estuve 7 meses sin pega y con cada vez menos "dinerrro". Lo peor eran los rollos culposos que pasaban por mi cabeza. Mi pobre madre juraba de guata que yo estaba cuidando el departamento, acostándome temprano y durmiendo con la gata. Afortunadamente nunca fui testigo o protagonista de un accidente u otro hecho noticioso durante el viaje o la jornada de carrete, porque ahí si que me hubiera funado. Tampoco pasó nada en este pobre depto abandonado, y menos mal que la gata no habla, porque me habría denunciado por negligencia, o de puro sapa o envidiosa no más.

Definitivamente he hecho esto y lo haría sólo él. Debo reconocer que esas escapadas han valido la pena absolutamente, porque me permitieron conocer su mundo capitalino antes de mi estadía legal durante agosto.

Aunque yo creo que la mayor locura por amor es estar a punto de cumplir 2 años de pololeo con él, después de tantos años interrumpidos, con términos, reconciliaciones y períodos de prueba. La primera vez sólo faltaban 4 días pa cumplir 2 años y a mí no se me ocurrió nada mejor que terminar la relación. Hasta ahora no tengo motivos (y espero que él tampoco) pa dejar todo hasta acá. Nos costó años de madurez y caídas varias, con sus respectivos aprendizajes, así que no desperdiciaría esta relación por nada del mundo.

Más ahora que me ha dado un nuevo motivo para admirarlo y amarlo aún más. Se supone que uno siempre busca lo que le falta en su pareja, y yo tengo cero capacidad de reacción en momentos inesperados y complicados (en buen shileno, no sirvo "pa sacarme los pillos") lo que a él, definitivamente, le sobra.

Para explicar lo anterior, es necesario que cuente que ayer fui a su casa (la de sus papás en realidad) porque íbamos a estar solos. Obviamente nos juntamos a hacer lo que haría cualquier pareja de pololos que no se ve durante toda la semana y aún mantiene la atracción física, o más bien ha aumentado su nivel de candela, lascivia y lujuria con los años. Resulta que después de "dar rienda suelta a nuestros bajos instintos", nos pusimos a tomar helado y a conversar, así de lo más relajados, respecto a nuestro aniversario y los hechos notables de estos 2 años de relación.

Estábamos re bien, rememorando y evocando nuestras efemérides, metidos en la cama "como Dios nos echó al mundo", "en pelotas" o "en bolas" (en el caso de él) o "en gomas" (en mi caso), cuando sentimos abrir la puerta del depto. ... habían llegado sus papás y a nosotros se nos había pasado la hora y olvidado que llegarían temprano.

Gran culpa de eso la tienen las idas a los moteles, porque ahí te avisan que te tienes que ir, o en el peor de los casos, programas la alarma del celular. Pero en su casa nadie nos avisó que nos teníamos que vestir, nadie nos dijo que podíamos conversar, pero vestidos, porque uno no anda por la vida sin ropa, menos adentro de una cama y sin casarse.

Cuando sentí el ruido de abertura de puerta y las voces de sus papás no atiné a nada, sólo exclamé "conchetumadre...", con cara de estupor, y me tapé con la sábana (como si no fueran a cachar que estábamos en plena conversa post sexo). Pero él (más avispado que nunca) atinó a cerrar rápidamente la puerta, vestirse en un micro segundo y ordenarme que hiciera lo mismo (si no me lo dice aún estaría en "estado de shop", con parálisis corporal).

Su mamá intentó abrir la puerta y él le dijo que estaba ocupado. A los minutos aparecimos ambos, con cara de normalidad y ahí quedó el tema. ¿Habrán cachado algo? No tengo idea y poco me importa en todo caso ... tendrían que ser muy ingenuos pa pensar que en 9 años de conocernos jamás ha pasado nada, incluso hemos dormido juntos cuando me quedó allá y saben que dormíamos juntos en Santiago, pero igual me habría dado vergüenza que me vieran mis suegros o les molestara lo care´raja que somos pa ocuparles el depto. para hacer nuestras "cochinadas".

Mi mamá ha estado a punto de pillarme un par de veces acá en la casa y siempre me he salvado gracias a mi pareja. Sin embargo, esas historias dan para otra publicación ...

miércoles, 17 de octubre de 2007

Las "amiguis"

Siempre me he jactado de ser una mina atípica, o de no encajar mucho en el perfil o estereotipo esperado de una mujer, pero hay una persona que ha logrado sacarme de mis esquemas típicos y he terminado haciendo o pensando cosas que antes creía imposibles en mí.

Dicen que no se valora a las personas o a las cosas hasta que las pierdes, pero yo no esperaré que se me pase la vida por el lado. Así que esta publicación es una especie de homenaje a mi amiga Coté, ya que gracias a ella:

1. Nos hemos juntado en un lugar que antes me cargaba: el mall. No es que ahora adore ese templo del consumismo y la comida rápida, pero ahora lo soporto y ya no me dan los ataques de claustrofobia. Aunque aún no entiendo como es posible que la gente pase horas y horas de su tiempo libre metida ahí dentro, y pueda satisfacer todas sus necesidades (comer, comprar de todo, jugar, ver películas, pasear, etc.). Lo peor son esos padres desnaturalizados que van con los hijos, en vez de ir a la playa, al parque, al Jardín Botánico, a los juegos de las plazas, o a caminar por la ciudad.

2. He tomado cafecitos de más de una luca. Antes sólo gastaba eso por una chela o un combinado (con cueva).

3. Ya no odio el típico vitrineo. Hasta disfruto mirar ropa, zapatos o bolsos que jamás me voy a comprar. Incluso me sorprende que a veces nuestros gustos coinciden, y eso que ella es toda "fashion - glamour".

4. Nos hemos prometido que apenas ella tenga pega y plata nos vamos a comprar de esas nuevas cremas bronceadoras. Yo que tanto tiempo cultivé mi look "Miss hawaian closet" o "bronceado de chupódromo" bordeando lo gótico, gracias a mis no - idas a la playa y mi bloqueador factor 50.

5. Me produzco cada vez que nos juntamos. Onda hasta la ropa interior me combina con la polera y el polerón, y los pantalones me combinan con los zapatos y la cartera. Hasta casi andamos con la misma chaqueta. Me miro al espejo y me desconozco. Yo que era toda "hippie - punk - trash - grunge", ahora paso piola como maniquí de Almacenes París. Aunque a mí no me da los mismos resultados, porque a ella la jotean todos; desde el "longi" que atiende en el bar hasta el vendedor de celulares, pasando por los clientes del chupódromo y el tipo que nos ofrece llevarnos en su auto hasta no sé donde.

6. Odiamos a la misma mina. Ella porque joteó a su pololo descaradamente (es decir, por caliente) y yo porque maltrataba psicológicamente a uno de mis mejores amigos (es decir, por bruja). Aunque somos tan buenas que jamás le haríamos un maleficio, pero hay que reconocer que ella es "mala mujer" jajaja.

7. Hablamos de hombres y nuestros gustos tan diversos. Yo que me estaba cuestionando la existencia porque me gusta Sergio Freire (un negrullito como usted o como yo) y ella me sale con que le atrae el "Kalule Meléndez" ... es que nadie puede poh!!!

Nada más te diré ... gracias Coté por inspirar varias de estas publicaciones y por sobredimensionar mi talento narrativo ... Eso de que debería postular al Club de la Comedia, ¿no será mucho?


viernes, 12 de octubre de 2007

La intolerancia

Hasta hace poco pensaba que era bastante tolerante. En general, no tengo problemas en aceptar diferencias étnicas, religiosas, políticas, sexuales y culturales, y me jacto de no juzgar las decisiones o comportamientos ajenos.

Pero ahora me he dado cuenta que hay ciertas actitudes o rasgos que me molestan de la gente cada vez que soy testigo de ellas. No sé si será el cambio de edad o que ahora que trabajo veo estos hechos más seguido.

De partida, si hay algo que no soporto es el cinismo y la hipocresía. Esa típica actitud del tipo que saluda con un "Hola mi niña, ¿cómo está?"(hasta con cara de amabilidad) y apenas esa persona se va hace todo tipo de comentarios negativos, como "A esta mina la tengo atravesada, me cae tan mal y ella tampoco me pasa".

O esa gente que te encuentra todo bueno y después anda pelando o haciendo comentarios hacia quien no corresponde. O que se hacen los choros, y apenas aparece el jefe le hacen la pata.

Como me gusta ser consecuente, soy de esas personas que no calla lo que piensa, sea positivo, o negativo (siempre aportando alguna sugerencia para que las cosas mejoren), y tengo la buena suerte que mis jefes tienen buena aceptación de las críticas. Hasta ahora mis compañeros de trabajo tampoco me han dicho que les moleste. Yo creo que hay formas para decir las cosas a quien corresponde, de alguna manera que no resulte incómodo. Aunque supongo que en algún momento tanta honestidad para decir las cosas me va a traer problemas, pero para eso hay que observar primero a quien piensas dirigir tus opiniones, y después elegir la mejor estrategia (que a veces puede ser quedarte callada si crees que va a ser peor que hables).

Como he dicho antes, prefiero una verdad incómoda que una mentira agradable. Y las críticas o sugerencias siempre son bienvenidas si te sirven para ir mejorando cada día, en todo tipo de ámbitos.

Otra actitud que me molesta en demasía es la clásica necesidad del "shileno medio" de andar aparentando lo que no es, porque vive pendiente de lo que opinen los demás. Esa obsesión por aparentar que se tiene más plata, a punta de endeudamientos varios, (y gastando la plata que no tienen en autos, ropa, electrodomésticos, cable, nana y otras cosas que de verdad no necesitan) el falsear los datos de tu dirección (me tiene chata la gente de Chilquinta, de Esval y los pacos que andan buscando gente de la población del lado, que no quiere reconocer que vive en un edificio más barato e inferior en infraestructura y entorno), el inventar vacaciones en lugares que nunca han conocido, el inventarse una vida social pa que no los encuentren fomes, los weones que inventan que se han comido o han andado con minas pa que los encuentren más interesantes y así un largo etcétera.

Pa que hablar de las minas que se hacen las cartuchas y "no hablan de ciertos temas" (pero apenas las dejan de mirar, siguen con su "doble vida") ... prefiero pasar por care´raja que hacerme la señorita, si no lo soy. Yo creo que es hora de hacernos un buen psicoanálisis como país, y que nos asumamos de una vez.

Otra cosa que no entiendo es la manía de la gente de andar clasificando a las demás personas. Yo pienso que lo hacen porque buscan seguridad en sus prejuicios y estereotipos. Juzgan a los demás sin darse la oportunidad de conocerlos, por su simple apariencia o primeras impresiones; o te encasillan de acuerdo a la música que escuchas, las series que te gustan, la ropa que usas, las películas que ves, tu corte de pelo, los locales que frecuentas, el lugar donde vives, si lees o no (y lo que lees), lo que haces en tu tiempo libre, etc.

Incluso no entiendo esa necesidad de insistir en que los diferentes estilos no se pueden mezclar. Por ejemplo, ¿hay algún problema en que escuche rock latino, electro pop, grunge, salsa, música cebolla, trip hop, brit pop, Inti Illimani, Pink Floyd y cualquier canción que escuche en la radio y simplemente me guste? Considerando que puedo disfrutar de todo lo anterior con las mismas ganas y devoción. ¿Cuál es la idea de pensar que si elegí una opción no puedo tomar las otras, disfrutar y apreciar todo en su diversidad? No creo que eso signifique problemas de identidad. Incluso encuentro medio adolescente esa frase "Ay, ¿cómo te puede gustar eso?"

Lo que desde chica me ha dado risa, es el tema de la ropa o del pelo.
Me explico:
1. Si andas con traje 2 piezas, eres secretaria o vendes seguros.
2. Si te pones ropa manchada o suelta, eres hippie.
3. Si usas lentes, eres intelectual.
4. Si andas con ropa deportiva, estudiaste Educación Física.
5. Si te pones ropa negra o de encaje, eres gótica.
Antes me pasaba que me gustaba usar ropa oscura y ajustada y "era punk" jajaja
6. Si te cortas el pelo con chasquilla, te vistes medio colorinche y te gustan los dibujos animados, eres pokemona ... no soy pokemona, ya? ¿Hasta cuándo?
¿Y si quiero jugar y "disfrazarme" todos los días, porque me dieron ganas no más?

Y pa terminar con mi descarga, reconozco que es una manía, pero no entiendo que personas que han estudiado 12 años en el colegio y 5 (mínimo) en la Universidad, escriban con faltas de ortografía. Menos si estudiaron carreras humanistas, donde se supone que leyeron toneladas de fotocopias de textos densos. ¿O es que acaso la gente no se fija en lo que lee? ¿O la culpa será del corrector ortográfico de Word que te hace la pega?

Asociado a lo anterior, también me carga esa gente que se queda estancada y no le interesa aprender nada más aparte de lo que ya saben. O se quedan enfrascadas en lo que estudiaron o no les atrae la idea de superarse, de pura flojera o porque se cierran a ciertas cosas ¿Por qué no expanden su horizonte? No sé si seré yo la mal enfocada, pero para mí la vida no vale la pena si no aprendes algo nuevo cada día o no vas superando diferentes obstáculos, por pequeños o enormes que sean.

jueves, 11 de octubre de 2007

Cosas que pasan a los 25

Desde que cumplí 25 me han pasado cosas nuevas, o raras como:

1. Me han dicho varias veces que ya no tengo "cara de niñita", de un día para otro ahora tengo cara de adulta. Incluso hay gente que me dejó de ver un tiempo y ya no me reconoce en la calle ... será para tanto? o estarán exagerando?

2. En una semana me dijeron 4 veces "señora": en el colectivo, afuera de mi casa, en un negocio y por teléfono.

Debido a los 2 hechos anteriores, creo que estoy padeciendo de alguna variación del Síndrome Peter Pan. No tengo todos los síntomas, pues soy una persona bastante segura de mí misma, con buena autoestima, alto sentido de la responsabilidad, cumplo mis compromisos y tengo relativo éxito en mi trabajo. Es decir, laboralmente no presento rasgos de infantilismo, pero reconozco que físicamente no quiero representar la edad que tengo. Últimamente he descubierto, y con mayor frecuencia, que me visto como adolescente, tomo como adolescente, carreteo como adolescente y hasta ando más relajada que antes en la pega. Al punto de andar tomando en brazos a las guaguas, perros, gatos y todo lo que me ofrezcan en las visitas domiciliarias, o andar persiguiéndome con cabros chicos ABC1 en las tiendas de ropa ... o será que tengo mi lado lúdico muy desarrollado?

Lo otro que me pasa es que cuando estaba en los primeros años de la U, pensaba y planificaba que apenas terminara mi carrera y trabajara, me iba a ir de la casa, me iba a casar y tener hijos
(hasta les había elegido nombres, toda una Charlotte York de Sex and the City). Ahora no me veo haciendo nada de eso, por lo menos en el futuro inmediato. Lo único que quiero es ahorrar plata y disfrutar el resto, con mi clásico estilo de vida de ricos y famosos. Por ahora no me interesa pagar cuentas, deudas, arriendos, ni preocuparme de lo que voy a comer mañana, ni menos de otras personas. Ya ni siquiera me molesta el "Manual de Carreño para señoritas" que inventa mi mamá cada día, con sus normas, reglas, horarios y demases.

Otras cosas que me han pasado son:

3. Desde que estoy trabajando me he acordado demasiado de aquella vez que el psicólogo de la institución donde hice mi primera práctica se despidió de mí con las siguientes palabras (chanta de su parte porque después nos seguimos viendo y escribiendo): "Mira Flancisca, te deseo mucha suerte en tu vida profesional, pero lo único que te pido es que no te conviertas en la Asistente Social clásica: fea, guatona, amargada, frígida y lunar con pelos". Me dejó tan traumada con la frase, que aún no la olvido (y eso que me lo dijo el 2004), así que lucho cada día por no transformarme en todo eso y ser cada día más flaca, regia, feliz, multiorgásmica y depilada, jajaja.

4. Hacerme amiga de mi jefe, al punto que me invite a un happy hour a un local cuico y caro, descubramos que tenemos puntos en común y me revele parte de sus "secretos" ... y eso que tiene hartos años más que yo, pero por alguna extraña razón le caigo bien.

5. Tener (por fin) una relación normal con cierta persona a quien me sometí de manera patológica o de quien fui dependiente por mucho tiempo. Incluso lo vi tan frágil, vulnerable, solo y con todas sus culpas encima, que hasta me dio un poco de lástima o preocupación.

6. Por fin he sentido el reconocimiento laboral y la recompensa a tanta rigurosidad, responsabilidad y compromiso que pongo en todo lo que hago. En un lugar se concretó en cierto dinero extra a mi remuneración, y en otro (mi pega freelance) que me siguieran llamando por que "tienen buenas referencias de mí" y que hasta le hayan informado de mi brillante desempeño a la persona que me recomendó.

7. Si antes me cargaba todo lo que no fuera 100% urbano, ahora sueño con una cabaña alejada de civilización, en Horcón o donde sea. Una especie de refugio para desconectarme de todo y de todos (sólo la compartiría con cierta persona demasiado especial) y ojalá que me permita contactarme con la naturaleza ... podría ser una comunidad ecológica o una eco-aldea? (pero no en Pirque).

8. Lo último raro que me ha pasado es que nunca me había gustado un "moreno oscuro" (por no decir negro), onda"shileno medio" ... pero debo reconocer que el motivo más fuerte y consistente que tengo para ver "El Club de la Comedia" es Sergio Freire. Mi sueño es que me baile como El General o me haga alguna performance como El Encuestador. Es el único hombre que me hacer reír a carcajadas durante la semana. Incluso podría escuchar sus monólogos durante horas sin aburrirme. Mientras más lo miro, más atractivo lo encuentro ... el gusto por los hombres también se irá cambiando con los años?

Por todo lo anterior ya dejé atrás la angustia y rebeldía que caracterizaban mis escritos anteriores a mi primer trabajo profesional. Reconozco que me he vuelto más "mamona" y menos crítica para escribir, pero es resultado de la tranquilidad y satisfacción emocional y económica que siento en este momento.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Los veinticinco

Revisando algunos blogs, me di cuenta que varias publicaciones aludían a "la crisis de los 25". Generalmente eran hombres que se empezaban a cuestionar todo el paso desde la Universidad a la vida laboral o adulta, con los costos y responsabilidades que eso implica.

Debo reconocer que estoy pasando por una etapa de evaluación y análisis de lo que estoy viviendo, aunque no tiene nada que ver con la edad, porque me pasa casi siempre en este mes de septiembre. En septiembres anteriores he terminado pololeos, he cambiado de carrera, he tomado otras decisiones importantes y perdí al hombre que amé y me amó desde antes de nacer ... mi papá. En fin, este mes suele ser bastante intenso emocionalmente.

Cultural y socialmente cumplir 25 es casi un rito de iniciación a la vida adulta. Generalmente coincide con que todos esperan que (parafraseando a Mark Renton en ese peliculón llamado "Trainspotting") "Elijas una vida, elijas un trabajo, elijas una carrera, elijas una familia, elijas un televisión grande de mierda, elijas lavadoras, autos, reproductores de CD y abrelatas eléctricos. Elijas una buena salud, bajo colesterol y el seguro dental, elijas los reembolsos con interés fijo de la hipoteca, elijas un hogar y a tus amigos" ... ¿Pero por qué yo querría hacer algo así?.

Algunas veces recuerdo los sueños e ideales que tenía hace 10 años atrás y los contrasto con las elecciones que he hecho hasta el momento, y que han determinado mi vida.

En primer lugar, cuando pensaba en mi "hombre ideal", quería que cumpliera con el siguiente perfil: Líder innato, mil por ciento seguro de sí mismo, capaz de llenar todos los espacios, activo social y políticamente, que me acompañara a todas partes y me mostrara el mundo, que me contuviera emocionalmente y me protegiera, que se destacara y sobresaliera en varios ámbitos, medio hiperventilado, sin miedo al ridículo, confrontacional si era necesario, con una enorme capacidad de trabajo y de ahorro, que no se quejara ni abatiera por los problemas (más bien creara estrategias para resolverlos), con carácter fuerte, con capacidad de reconocer sus emociones y expresarlas, además de decir todo lo que pensara sin temor a la opinión de los demás ... era casi Antonio Banderas en "Desperado" o cualquier otro súper hombre rudo de las películas.

Aunque en realidad mi prototipo de hombre de ideal estaba inspirado en mi papá (yo y mi eterno complejo de Electra no resuelto), que debo decir era bastante machista y celoso conmigo, al punto que me mandaba a cambiarme ropa antes de salir si andaba "mostrando mucho". Debe ser por eso que ando siempre probando límites y viendo hasta donde me aguantan, implícita o inconscientemente me gusta provocar y que me "rayen la cancha" de vez en cuando.

Cuando evalúo que pasó con esos sueños, descubro que llevo 9 años enamorada de un hombre que tiene muchas virtudes o cualidades, pero salvo un par de cosas, tiene nada que ver con el perfil. En realidad, a medida que pasó el tiempo, yo terminé convirtiéndome en parte de todo eso. Conversando respecto a este tema con la persona que elegí para compartir mi vida, me decía que yo no podría estar con alguien así, porque me opacaría y yo terminaría estando a la sombra de él. Lo que no resultaría por mucho tiempo porque me encanta ser el centro de la atención, florerito o el alma de la fiesta. Me frustro si no me destaco en el contexto en que me encuentro, sea pega, carrete, estudios, etc.

A su favor, debo decir que con los años he aprendido a aceptar que somos más bien complementarios, ya que él es mucho más paciente que yo, no se urge con las tareas domésticas, es preocupado de los detalles, con mejor sentido de la estética, y en general no me cohíbe ni cuestiona mis locuras o decisiones apresuradas. Más bien me apoya y acompaña cada vez que puede y se siente orgulloso de mis logros ... estaría bueno para "Primer Damo", jajaja. A veces siento que (a propósito de la nueva teleserie del 13) yo soy Lalo y él es Lola. Si supiera cocinar algo más que fideos o fuera al gimnasio sería todo un metrosexual.

A propósito de lo socialmente esperado, ya que él tiene 30 y yo 25, ambos estamos trabajando y llevamos tanto tiempo pololeando, nos han preguntado cuando nos vamos a casar. Yo siempre tengo una excusa: antes era porque estaba estudiando, después porque no tenía trabajo (no me interesa ser mantenida) y ahora es porque no tengo trabajo estable.

La verdad es que he evolucionado desde el "nunca me voy a casar" a "podría ser, pero todavía no", pasando por el "no sería tan mala la idea". Si de algo estoy segura es que no me imagino en la vida con otra persona que no sea él (he conocido varias entre nuestros "quiebres" o "tiempos de descanso", incluso tuve un pololeo largo de 3 años con otra persona, así que hablo con conocimiento del tema) y que lo amo con todas sus virtudes, mañas y defectos. Es la mezcla entre mi mejor amigo, mi cómplice, mi compañero de carretes y mi mayor removedor de hormonas. Además hemos crecido y aprendido muchas cosas juntos, ha sido una relación que nos ha costado construir y hay un montón de sentimientos fuertes involucrados.

Él ya está decidido a dar el siguiente paso, incluso confirmándolo ante sus amigos. El miedo va más por mi parte. Me pasa que sé que tengo varias cualidades, soy jugada en las relaciones, aperrada y todo eso, pero no sé si alguien (además de mi mamá y mi gata) me soportaría tooodooos los días, con mis cambios de ánimo, mis inestabilidades emocionales que van desde el llanto o hipersensibilidad venezolana hasta esporádicos ataques de ira a lo Tony Soprano, intercalado por períodos de hiperventilación a lo Nachito Larraín o bajón a lo Radiohead.

Para que hablar de mis hormonas, que me juegan malas pasadas. Como dice Babasónicos "algunas noches soy fácil, no acato límites" y puedo ser una verdadera yegua. Con esto de tener el olfato tan sensible más de una vez he conocido minos feromónicamente compatibles, de esas atracciones físicas inevitables, y para peor con tipos que les encanta andar tentando. Puede que yo no haga nada, y trate de aplicar autocontrol a full (lo que sucede en el 99% de los casos, afortunadamente), pero igual me mueven el piso. Y si me caso, cómo le voy a decir a mi marido: "Amor, si yo te sigo amando, nunca lo he dejado de hacer, pero me atrae "XYZ" sólo porque mi cuerpo reacciona físico-biológica y químicamente con él, somos absolutamente compatibles y no lo puedo evitar" jajajaj. ¿Me podré extipar los receptores de las feromonas o programarlas para que sean monógamas o fieles con una sola persona hasta que me muera? No quiero terminar llamando al Rumpy o inspirando historias de la serie "Infieles". Por eso sé que jamás podría haber pololeado con un marino o alguien que pase muchos meses fuera.

Un profe en la U dijo que la monogamia era un invento cultural, casi un atentado contra la naturaleza humana. Un amigo me dijo que lo normal debería ser la poligamia ... pero estamos en Chile y la cultura es monogámica, así que tendré que seguir trabajando en eso y canalizar mis energías hormonales hacia algo más productivo. Por lo menos mis sentimientos son fieles y de una sola persona, que es lo bonito y lo importante, ¿no?

Respecto a "elige una carrera, elige un trabajo", me acuerdo que hace 10 años atrás (los 15 también es una edad significativa) no tenía idea lo que quería estudiar, sólo sabía que tenía que ser algo humanista, que me permitiera conocer mucha gente y lugares diferentes. Salí del colegio y continuaba sin decidirme. Con notable puntaje en la PAA (ya no existe , lo que hace que me sienta vieja, jajaja) me aventuré con Periodismo ... no duré ni un año, lo que yo quería era escribir y caché que terminaría haciendo cualquier cosa o escribiendo lo que determinara mi editor (generalmente temas que no me gustaran o no me interesaran) o produciendo programas mulas y fomes como "Me Late" del Vía X (gran descubrimiento ... que pava!!!).

Entremedio me bajó la inquietud social, sentí que quería hacer algo que permitiera entregar mis talentos a otros, personas que necesitaran o estuvieran carenciadas, o no hubieran tenido las mismas oportunidades que yo en la vida. Orientada por un ex pololo (y no por un/a orientador/a vocacional, que hubiera sido lo correcto) me cambié a Trabajo Social, sin saber muy bien de que se trataba. Elegí desde las emociones, no desde lo racional y en el proceso hice grandes amigos y me empezaron a interesar las Ciencias Sociales, empecé a hacer ayudantías, me gustó el ambiente y todo eso, así que me quedé y me titulé (para tranquilidad de mi mamá que ya veía que iba camino a ser como Arturito Longhton, estudiando mil carreras y terminando ninguna).

La verdad es que ni yo asumo muy bien mi profesión, en el sentido de que no ando pensando todo el día en ella ni miro la realidad desde ese paradigma. Se supone que los Asistentes o Trabajadores Sociales son bastante estructural - funcionalistas y andan por la vida diciéndole a la gente lo que tiene que hacer. A mí me pasa que si la otra persona es feliz con su estilo de vida, siento que no me tengo que meter, además de ser demasiado relativa moralmente, para mí nada está mal ni es incorrecto ni disfuncional, jajaja. Lo que me gusta es tener contacto con otras personas y establecer relaciones profesionales de confianza, si puedo ayudar a otros con sólo escucharlos, me siento realizada. Más aún cuando te agradecen o retribuyen la pega de una u otra manera.

Además, hay gente que me conoce desde re chica y piensa que estudié otra cosa, como Educación General Básica o Educación de Párvulos (porque me gustan demasiado los cabros chicos, pero en realidad es porque soy como ellos), Construcción Civil (no tengo idea por qué, pero a mi dentista se le metió eso en la cabeza) o Ingeniería Comercial (yo poh, la más negociante, jajaja).

Eso de "elije un trabajo" no es tan cierto, porque las pegas me eligieron a mí. De ambos lados me llamaron a la casa (literalmente) para ofrecérmelas, sin haber tirado currículum, sin entrevistas ni nada. En Agosto hice algo nada que ver con mi profesión (pero con buena paga, las entrevistas en profundidad la llevan) y este mes empecé con trabajo "de veritas" en lo mío. Lo fome es que mi cuerpo se rebeló y a la primera salida a terreno terminé colapsada y con bronquitis, y en la segunda salida me picó una pulga gigante que me enronchó todo el brazo (no fue muy glamoroso).

Ahora ya me adapté y hasta disfruto andar conociendo Placilla y Playa Ancha, aunque no me deja de impactar la enorme brecha socioeconómica y cultural de este país. Incluso a 5 minutos de mi casa hay personas que aún viven en condiciones indignas, sin agua potable, aislados de todo, en pasajes de tierra y quebradas, con casas que se caen a pedazos y se llueven enteras, comiendo pésimo, hacinados y enfermos, sin acceso a una educación y salud decentes, enormemente deteriorados y con bajas expectativas de vida.

Al principio me afectaba bastante en términos emocionales y psicológicos, ni en mis prácticas había estado tan cerca de manifestaciones tan crudas de la pobreza, ya que es primera vez que trabajo con familias del Programa Puente. En realidad conocí una en mi primera práctica, pero es distinto andar visitando como 7 por día y enterarte de cada historia.

Ahora lo veo desde una perspectiva positiva, y me ha servido para agradecer cada día por todo lo que tengo, en condiciones de vida privilegiadas, con acceso a miles de cosas, la posibilidad de hacer y obtener todo lo que quiero y en un entorno emocional, psicológica y socialmente casi ideal.